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Acercar el público a la danza: el transfronterizo BALLET T

Emilio Piñango

Por

07 May 2015

La sensibilización de audiencias como parte de las acciones estratégicas de las organizaciones culturales cobra mayor fuerza en el panorama de la danza. El público aparece como rostros y sensibilidades más reconocibles en segmentos y la inmersión artística juega un elemento cómplice, renovador y significativo. Si algo tiene el público escénico que se arriesga a sumergirse por primera vez el arte del movimiento, es atreverse con sus cuerpos. ¡Qué reto!

Captura de pantalla 2015-05-07 a las 8.49.48En el post de hoy centraré mirada a un proyecto que conocí hace semanas y que me dejó emocionado por el alcance que persigue con sus audiencias y por intentar que la danza ocupe un lugar relevante en la vida de las personas: hablaremos de Ballet T.

Ballet T es una dinámica plataforma artística creada en el 2007 entre la colaboración del Malandain Ballet Biarritz y el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. Representa el primer centro coreográfico europeo transfronterizo que se dirige a audiencias de todo el País Vasco, norte y sur, llegando a la Euroregión Aquitania-Euskadi. Como elemento atractivo, dinamiza la movilidad de las audiencias de ambos territorios y derriba desde la danza ciertas fronteras simbólicas para el consumo cultural.

Concebir el Teatro Victoria Eugenia como un punto de encuentro donde los ciudadanos puedan entrar al mundo de las artes escénicas de una manera más profunda y significativa es una de las premisas del centro escénico donostiarra. Un objetivo artístico que busca dotar al equipamiento de un proyecto social y educativo en torno a las artes para el desarrollo de públicos. Una apuesta decidida que además generará un ventajoso engagement en el público objetivo del territorio.

Del lado francés, la troupe dirigida por el consagrado Thierry Malandain concibe la sensibilización de audiencias como factor fundamental para el desarrollo coreográfico y, a la par, desarrolla una política activa y voluntaria para iniciar al público en la danza. Entre sus objetivos busca promover la cultura coreográfica a un espectro amplio de audiencias, hacer dialogar a los artistas y el público y fidelizar a través de un grupo de vocación transfronteriza Malandain Ballet Biarritz. Las audiencias se sitúan como centro motor del trabajo.

Ballet T, público transfronterizo…

Como un cuerpo a cuerpo con las audiencias…

Del emocionante y extenso trabajo que desarrolla la dupla escénica Biarritz-San Sebastián, encontramos palabras clave como movilidad de públicos, inmersión artística y trabajo pedagógico. Un amplio conjunto de actividades todas engranadas por pasión a la danza y que se dirige a un espectro amplio y diverso de públicos. Desde los más jóvenes hasta los más mayores.

La movilidad del público entre los dos ejes territoriales en el que se cobra vida Ballet T representa todo un complejo y desafiante trabajo en el desarrollo de audiencias, además de la logística que implica una empresa de estas características. Se alternan estrenos entre Biarritz y San Sebastián y mediante la Asociación de Amigos del Ballet Biarritz el público francés tiene la oportunidad de ir a los estrenos del teatro donostiarra. La danza tiene un espacio logrado en el norte y sur del País Vasco, la danza tiene un rol social muy importante para los que viven en la región. Un proyecto que no funcionaría sin la fidelidad y amistad entre los dos centros artísticos.

Si algo singular tiene la danza en los programas de inmersión artística son todas las posibilidades que puede ofrecer. Enfrentarnos a nuevas formas de redescubrir y reconocer nuestros cuerpos es algo transformador para las audiencias y sin duda inolvidable. Es sentir en nuestra piel, en nuestro interior, lo que siente un intérprete cuándo trabaja con su cuerpo en escena. Es lo más próximo y sensitivo que podemos ofrecer a las audiencias que van a ver danza. En pocas palabras, del ver al realmente hacer: entender desde el cuerpo los procesos creativos.

Sin duda, la inmersión artística representa una de las más fuertes estrategias de satisfacción intrínseca en las audiencias de Ballet T. El objetivo es hacer bailar a cualquier tipo de audiencia, gente como tú o yo. Públicos que ya han tenido entrenamiento en danza, públicos que nunca han estudiado danza pero que tienen la inquietud de acercarse a ella. Una estrategia rica en segmentos de público y que aborda la danza contemporánea, la tradicional, la clásica y el hip hop. Para el Ballet T hay muchas cartas con las que se puede jugar.

El trabajo pedagógico que se desarrolla con niños y adolescentes es otro frente que defiende muy bien Ballet T. Una educación en torno al arte con el trabajo colaborativo de centros escolares es la formación de las próximas generaciones de público. Y cuando es de una forma continua, en un espacio cultural próximo e inclusivo es una apuesta segura de futuro. La danza pasa a ser un referente en el territorio y cobra importancia. Un trabajo conjunto que rescata la educación artística como algo central en las comunidades educativas y territoriales.

“La gente baila y se mira a los ojos. La danza, de hecho, rompe fronteras…”. Dominique Cordemans. Responsable de la sensibilización de públicos Malandain Ballet Biarritz.

¡Viva la danza!

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