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Cultura y buenas prácticas

Bruno Fernández

Por

01 Abr 2014

9 consejos y un diagnóstico

Reflexiones a raíz del Primer Foro Profesional: Cultura y Buenas Prácticas

Una de las principales fuentes de conocimiento y guía para un profesional de la cultura, debería ser el aprendizaje a través del ejemplo y la experiencia de buenas prácticas culturales que sirvan de referencia en su labor profesional.

El pasado día 19 de marzo tuvo lugar en la Casa Encendida en Madrid, el Primer Foro Profesional: Cultura y Buenas Prácticas, al que acudí con hambre de conocimiento y de experiencias modelo. Las expectativas eran elevadas, y tengo que reconocer que ya desde que tuve conocimiento del mismo, me gustaron varias cosas. Por supuesto el tema, buenas prácticas culturales, ya que en tiempos de oscuridad cultural, estamos muy necesitados de faros que nos iluminen. Pero también el título elegido “Autocrítica y reinvención para una cultura en crisis”, en el que desde el propio sector se plantea una propuesta de análisis y de redefinición de pautas de trabajo, que más que conveniente, resulta imprescindible para la sostenibilidad del sector.

Cultura y bbpp

Los detalles marcan la diferencia, y en el ámbito organizativo los hubo y es justo destacarlos. No vi sellos institucionales ni de organizaciones que auspiciaran la convocatoria, algo poco habitual, y la propia denominación como Foro Profesional, ya presenta a la propuesta como una rara avis dentro de la eclosión de congresos, seminarios y encuentros del sector. Asimismo, el desarrollo mismo del Foro estuvo trufado de buenas prácticas de organización, que abarcaron desde la gestión de datos de los asistentes, hasta las fórmulas participativas mediante preguntas escritas. Sin duda, hay que dar la enhorabuena a los organizadores por predicar con el ejemplo.

Bajo la dirección de Pilar Gonzalo, un grupo de profesionales compartimos experiencias y conocimiento en el prometedor pero nada fácil camino de definición, búsqueda y desarrollo de buenas prácticas culturales. De lo allí hablado surge el presente post, donde destaco una serie de recomendaciones para alcanzar la buena praxis cultural, y donde esbozo un diagnóstico de la situación actual en el ámbito nacional.

No existe una única receta o fórmula magistral para la consecución de buenas prácticas en el sector cultural, pero sin duda las recomendaciones señaladas a continuación pueden ayudar a conseguirlas:

–       Definir la misión de la organización cultural: Una misión real, asumible, motivadora, conocida y compartida por toda la organización, que justifique su existencia, guíe su actividad y permita establecer objetivos a cumplir.

–       Contar con autonomía en la gestión: Diseñar fórmulas y modelos jurídicos y administrativos que permitan a la organización cultural contar con ámbitos decisorios propios adecuados a su funcionamiento. Espacios en los que la gestión de recursos, o la contratación de personal estén directamente relacionados con el ámbito al que afecta.

–       Aplicar la transparencia y la rendición de cuentas:  la explicación de la labor que se lleva a cabo y cómo se realiza debe partir de la propia organización, y es un elemento primordial en la justificación de su razón de ser, y en el establecimiento de vínculos con la sociedad. Nadie apoya ni se implica con lo que no conoce, y quién mejor para explicarlo que la propia organización cultural.

–       Conocer al público: Para adecuar los contenidos y servicios que se prestan a lo demandado, y llevar a cabo una oferta diferenciada con valor añadido, que permita la captación y fidelización de público, es necesario conocer a quién te diriges. Para ello es fundamental la captación y gestión de datos, que permita la segmentación de audiencias.

–       Elaborar una estrategia, con normas y pautas de comportamiento: El desarrollo de códigos deontológicos, con pautas de buenas prácticas y buen gobierno, debe estar presente en los ámbitos de gestión que afectan a la organización cultural. Un buen instrumento para recogerlos son los Planes Estratégicos, donde deberían plantearse fórmulas de actuación que eviten la arbitrariedad, la inequidad, y la opacidad, que puedan derivar en clientelismo.

–       Profesionalizar a través de la formación y capacitación continuadas: Ofreciendo los recursos y conocimientos necesarios para la profesionalización y actualización de conocimientos de los gestores, donde el marketing cultural se muestra como gran aliado para poder alcanzar los objetivos de la organización.  Asimismo y desde la perspectiva del usuario, una oferta didáctica y de formación dirigida al público, servirá para potenciar también la demanda de buenas prácticas culturales. 

–       Definir y consensuar indicadores y objetivos, para medir y evaluar:  La medición del impacto en el ámbito de acción de la organización cultural, es útil en la medida en que sirve para verificar el cumplimiento de sus objetivos, y por lo tanto permite a la organización adaptarse y evolucionar hacia modelos de gestión más eficaces.

–       Apostar por la participación y el diálogo con el público: La sociedad y el público destinatario deben de disponer de cauces de implicación. Organizaciones que no ofrezcan vías participativas, decisorias y de co-creación tendrán mayores dificultades a la hora de vincular a sus destinatarios en su razón de ser, y en la obtención de recursos para su sostenibilidad.

–       Hacer uso de las distintas posibilidades de actuación según perfiles y colectivos: Como profesionales y usuarios, en el ámbito individual,  tenemos campos de actuación propios, aunque limitados, donde aplicar y exigir el desarrollo de buenas prácticas en cultura. Hacer uso de ellos a través del propio ejemplo y práctica depende de nosotros mismos. Asimismo, las Asociaciones Profesionales y el periodismo cultural crítico pueden ser elementos transformadores y dinamizadores en este ámbito.

En relación al diagnóstico de las buenas prácticas en el sector cultural en España, no partimos de cero, pero queda mucho camino por recorrer.

Aspectos como la falta de normativa con carácter vinculante, la ausencia de estrategias a medio y largo plazo, así como una excesiva politización de los órganos de gobierno, son aspectos habituales en las organizaciones culturales del país. Asimismo se observa una carencia de medidores pautados para establecer el impacto de la actividad cultural, cosa que en otros sectores se encuentra mucho más desarrollada. La crisis económica ha disminuido los recursos disponibles para cultura, y ha profundizado en modelos jerarquizados y centralizados, en base a unificar recursos, restando autonomía de gestión, además de acentuarse la carencia de políticas culturales, más allá de la mera supervivencia de las organizaciones culturales.

cultura y bbpp 2Sin embargo no todo es negativo, y esa misma crisis plantea la oportunidad-necesidad imperiosa de autocrítica, y evolución. La Ley de Transparencia, diversas iniciativas de códigos deontológicos sectoriales y la labor de periodistas críticos (como Elena Vozmediano, presente en el Foro) o de iniciativas sobre difusión de información especializada (como es el caso de Civio, igualmente presente en el Foro) van en esa dirección. Asimismo, la implicación en mayor media del público en la sostenibilidad de las organizaciones culturales, el desarrollo tecnológico, el uso de las redes sociales, y la aplicación del marketing cultural como metodología de trabajo, está dando lugar a iniciativas novedosas y de interés para el sector. Espacios de diálogo y conocimiento, como la misma celebración del Primer Foro Profesional: Cultura y Buenas Prácticas, o de la Conferencia de Marketing de las Artes son muestra de que los profesionales de la cultura demandan nuevas fórmulas de trabajo, en las que las buenas prácticas son un referente.

Algo se mueve en el sector cultural, y parece que la corriente y la dirección del remo van en la misma dirección, aunque el viento sople en contra.

Si deseas conocer con más detalle lo tratado en el Primer Foro Profesional: Cultura y Buenas Prácticas, te recomiendo que accedas a su programa y al storify que el Máster de Gestión Cultural de la Universidad Carlos III ha elaborado.

 

Imágenes:

Imagen 1: Cultura y buenas prácticas por Elisa Damiani en Notegraphy

Imagen 2: Indiana Jones and the souvenir from Paris de Stéfan en Flickr

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