La única postura posible para la cultura es la del optimismo inquebrantable. Son tiempos duros, y se pondrán peor aún. Pero los recortes, los pasos atrás, el derrotismo o la resignación no pueden formar parte de nuestros planes de futuro. Para abordar la gran complejidad actual debemos tener la confianza necesaria para comprometernos con la profesionalidad y la excelencia en todo lo que hacemos. La cultura está más necesitada que nunca, ahora que la financiación pública peligra. El futuro está en nuestras manos.

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MARÍA M. ITURRIAGA, Los placeres compartidos
Me atrevería a decir que la mejor manera de conocer una cultura es a través de su música y de su cocina. No sé de ningún país o región que no posea una u otra, por sencillas que sean...



