El consumo privado de cultura es uno de los síntomas de nuestra contemporaneidad. ¿Por qué alguien dejaría de estar en la comodidad de su hogar y se desplazaría por la ciudad para llegar a un lugar lleno de gente, a veces a hacer fila, para ver un espectáculo? ¿Por qué alguien pagaría una entrada y dispondría de su tiempo para esto? A manera de respuesta, el Teatro Solís de Montevideo (Uruguay) ha conformado un Área de Desarrollo de Audiencias donde se impulsan estrategias desde una perspectiva de construcción de ciudadanía. Daniela Bouret –directora general del teatro- escribe sobre el contexto en que surgen y se llevan a cabo los programas.

Post, Opinión
Aprendiendo desde la emoción
Soy educadora en museos y de una u otra forma, mi trayectoria profesional siempre ha estado ligada a lo que amo: el arte, y quizá por ello también siempre he sentido la necesidad de transmitir aquello que toda la vida me ha motivado.



